Y ahora esta soy yo, tomando un avión con destino a San Antonio. Mi vida daba vueltas no tenia sentido todo lo que pensaba, estaba comprometida con el hombre que juraba ser el amor de mi vida; pero aun tenia esperanza, la esperanza de volverlo a ver. Iba caminando por el aeropuerto a paso firme segura de lo que tenia que hacer, un vuelo a San Antonio y volverlo a ver, sonaba fácil. Le envíe el primer mensaje "Hola, me recuerdas soy Judit solíamos ser muy buenos amigos en la secundaria bueno pues solo te enviaba este mensaje para decirte que pasare unos días en San Antonio pero estaré bastante sola y se me ocurrió que podríamos volvernos a ver" Entonces apreté enviar, no sabia nada de el, no quería sonar como urgida de verlo; digo moría de ganas por verlo ya que con verlo sabría si tenia que perdonar al hombre con el que me comprometí o tenia que iniciar de nuevo y luchar por lo que yo siempre soñé. Al instante un mensaje me llego "¡Vaya Sorpresa! Un gusto que vengas, por supuesto que hay que vernos aun me quede con muchas ganas de hacer cosas contigo dime, ¿Alguien pasara por ti al aeropuerto?" Yo solo pensaba, se estada ofreciendo a recogerme, obviamente no me iba a negar "No creo que nadie pasara por mi, ya que bueno es un viaje improvisado" Pasaron 10 minutos para recibir su respuesta, mis manos se pusieron frías; esa era mala señal "Dime, cuando llegas y yo paso por ti" A lo cual yo respondí "Am... Según mi boleto salgo en 15 minutos y estaría allá a las 11:35" Su respuesta fue inmediata "¡Woo! ¿Llegas hoy? Bueno ahi estaré, pondré un letrero para que me reconozcas jaja" Parece que le sorprendió bastante que llegara ese día, me puse a pensar que tal vez iba a interrumpir algo no lo se; no me quise meter mas miedos a la cabeza ya eran bastantes con volverlo a ver.
Aterrize, pase por todas las zonas de aeropuerto, ya tenia mi maleta, mi pasaporte, todo... Solo me quedaba salir por esa puerta y encontrarlo. Tuve que pasar al baño a retocarme, no tenia la mejor cara, ojeras y ojos rojos, no había dejado de llorar el día anterior. Entonces salí, respire fondo, levante la cara y lo vi a lo lejos su sonrisa, pensé "Dios que bella es su sonrisa" Tenia en sus manos un letrero que decía "Gunny Libby" esa era nuestra frase cuando éramos mas chicos, nunca parábamos de decirla y hacíamos bromas con todo el mundo y esa frase creo que se volvió en nuestro dialecto. Al mirarlo a los ojos, no pude evitar sonreír cada vez me acercaba mas de la persona que pensé haber dejado atrás hace mucho tiempo, estábamos a un centímetro lo abrace con ganas de que nunca se acabara nunca ese abrazo, lo sentí lo volví a sentir ese sentimiento de serenidad interna.
-¿Gunny Libby? -Pregunte
-¡Gunny Libby! -Respondió ascendiendo.
-Vaya, te he extrañado mucho -Le dije mientras el tomaba mis maletas y caminábamos hacia el coche.
-Siendo sincero, sabia que te volvería a ver aunque te extrañe demasiado también -A veces no entendía sus respuestas no se si eran por cortesía o realmente lo sentía. -Y dime, ¿Que quieres hacer? Soy todo tuyo.
-Oh no Carlo, no quisiera interrumpir tu vida estoy segura que aun tienes algo mas que hacer -Dije nerviosa -Tu solo llévame a mi hotel.
-Pedi el dia por ti, ahora no me ire a encerrar a mi casa.
-¿Pero que no eres dueño de tu propio negocio?
-Aun así, un jefe no tiene vacaciones -Dijo entre risas
-En ese caso, dame el mejor tour por esta ciudad. -Lo mire retadoramente
-Haz escogido al mejor guía de la ciudad, suba señorita -Dijo mientras me abría la puerta -Primera parada la aventura.
Era el mismo de siempre, las cosas iban tan bien me llevo a muchas partes, reí demasiado, la pasamos realmente bien, disfrutábamos de la compañía del uno y el otro hasta el momento no me arrepentía del viaje que había hecho... Hasta que entro esa llamada:
-Hola amor -Me quede impactada al escucharlo decir eso, creo que me puse demasiado pálida. -No amor, hoy no podremos ir a cenar vino un cliente de Mexico y tengo que atenderlo, lo siento princesa. - ¿Un Cliente? Osea como, ocultaba que estaba conmigo -Si es que no estuve en la oficina, por que a mi cliente le gusta tener citas afuera. -Ni yo me hubiera creído esa mentira -Fue una cita que yo escribí en mi agenda, Amanda no sabia nada por que yo fui el que lo atendió directamente - ¡Vaya este hombre no sabe mentir! Y ella es muy ingenua si le cree -Bye amor.
Haber si entiendo lo que había pasado, soy su cliente de Mexico que le gusta tomar citas al aire libre el cual fue atendido directamente por el y pues me gustaría saber por lo menos ¿Que vendo? o si le traire algo bueno a su negocio. Me quede callada unos minutos cuando el tomo el control de la situación o por lo menos trato de explicarme.
-Era mi novia -Dijo apenado -Es bastante celosa y pues hoy le iba a pedir matrimonio, bueno creo que tendrá que esperar un poco mas.
-Haber como, es la mujer con la que te vas a casar y no le tienes la confianza de decirle con quien estas y por que.
-No lo entenderias -Dijo suspirando
-No te tienes que casar con ella, una relación se basa en confianza.
-Su padre es mi mejor cliente, si la pierdo a ella... Pierdo mi trabajo.
-Entonces todo se basa en dinero.
-No basicamente, digo podría recuperarme y hasta abrir nuevos puntos, pero es difícil dejarla ir.
-¿Por que?
-Porque es lo mas parecido a ti, en este lado del país.
Me quede sin palabras, no podría responder aun tenia mi anillo de compromiso en mi dedo. Ademas no dejaría que acabara con todo lo que ha construido por un estúpido sentimiento, no seria lo correcto.
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